Publicidad engañosa, ¿cómo no caer en la trampa?

Todos alguna vez hemos caído en la trampa de la publicidad engañosa. Y es que precisamente la misma está ideada de manera tal que casi nadie pueda escapar de sus garras.

En este artículo queremos no sólo contarte qué es la publicidad engañosa, sino también un par de ejemplos que te ayudarán a reconocerla de inmediato.

Publicidad engañosa, cómo no caer en la trampa
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¿Qué es la publicidad engañosa?

Cuando hablamos de publicidad engañosa estamos haciendo referencia a aquella que, en el apuro de vender más, tergiversa o falsea información, usualmente prometiendo aspectos incomparables.

Quizá hayas escuchado hablar de ese producto que fue lanzado al mercado pregonando características únicas, cuando en realidad posee las mismas que cualquier otro de su tipo de mercado. Dejando de lado el hecho de que la publicidad tiene una finalidad informativa, sin importar qué tan simplificada esté la misma.

Lo que esperan las personas saber al prestarle atención a cualquier tipo de publicidad que se encuentren es qué es el producto, o servicio, cuáles son los usos que se le pueden dar, o las ventajas que nos puede ofrecer como consumidores, en qué nos podría beneficiar en comparación a otros, entre otros puntos.

El origen de la publicidad engañosa podría verse en la necesidad que tienen algunos de tomar la publicidad no desde el punto de vista informativo, sino desde el querer convencer al consumidor de optar por ellos, sin siquiera preocuparse por educarlos respecto a su producto, o servicio.
Esta es una postura completamente errónea, pero sí que muchos la han estado utilizando desde hace y una gran cantidad de años con la intención de justificar las exageraciones, o mentiras, que se viven en sus campañas. Algo que, en realidad, no tiene ningún tipo de justificación, o necesidad.

Incluso, muchos proveedores se escudan bajo el pensamiento que los usuarios no necesitan necesariamente recibir toda la información adecuada y veraz de un producto, o servicio. Por lo que ellos sienten la libertad de modificarla lo más posible para intentar hacerla sólo “un poco más atractiva”. Algo que no es cierto.

Un anuncio de coches en el lateral de un edificio dice: It's A Yes Brainer.
Trabajadores de la agencia de publicidad

¿Por qué las empresas no deben usar estas tácticas?

Entendemos que, cuando estamos haciendo una campaña publicitaria para lanzar nuestro producto, o servicio, a la luz pública queremos armar un plan que realmente lo catapulte a la mente de todo nuestro público objetivo en el menor tiempo posible.
Sin embargo, debemos ser conscientes de que una cosa es resaltar las cualidades con las que cuenta nuestro producto, o servicio, y otra muy diferente es exagerarlas, o mentir, porque suena atractivo cuando lo escuchamos en la oración. Pero deja muchos vacíos al consumidor que en la publicidad están garantizados.

¿Por qué las empresas no deben usar publicidad engañosa?, empezando por el hecho de que pueden sufrir penalizaciones que ya de por sí les traería muchos problemas en cuanto a temas legales, sin mencionar el caso de que se haga popular y termine por dañar su imagen.

El impacto que se puede tener por una multa es grande. Principalmente se verá el daño en las ventas, que se afectarán de tal manera que disminuirán incluso llegando a crear pérdidas para el proveedor, que es algo que en realidad ninguno desea para su negocio, empresa, o emprendimiento.

Por otro lado, se tiene que tener mucho en mente el tema de la credibilidad, la confianza y el prestigio. Puede que de primer momento no creas que son aspectos muy importantes, pero, si lo que quieres es hacer más que un solo golpe al mercado tendrás que preocuparte mucho por estos tres puntos.

Y es que piensa que hiciste una campaña de publicidad engañosa que salió tan bien que no fuiste descubierto hasta que triplicaste tu inversión. Pero, ¿te has preguntado quién comprará el siguiente producto que lances al mercado?… así es, nadie. Tu vida como proveedor habrá acabado.

Ejemplos de publicidad engañosa

Te daremos un par de ejemplos de publicidad engañosa generalizados basados en las campañas fraudulentas que mayormente se suelen ver en el mercado.

No te sientas mal si has caído en una, después de todo, han sido diseñadas para intentar manipular hasta a las mentes más brillantes:

Quienes mienten…

Es cuando el proveedor se encarga de brindar como información cierta, un montón de datos que son falsos, o que realmente no se pueden comprobar.
Como un buen ejemplo de este caso están todas las promesas que vemos al aire para perder peso de forma mágica, que es común dentro del mercado de suplementos dietéticos.

En este caso se conoce de multas por publicidad engañosa a campañas con fines “terapéuticos” en donde se han empleado frases tales como “ayuda a la pérdida de peso”, “con esto podrás corregir la postura de tu cuerpo”, entre muchos otros beneficios que no son ciertos.

Quienes exageran…

Otro de los ejemplos de publicidad engañosa tiene que ver con destacar de forma desmedida alguna de las características con las que sí cuenta el producto, de manera que la información final que se le termina entregando al usuario pasa a ser catalogada como falsa.

Como ejemplo de este punto podríamos tomar un montón de fotos publicitarias que salen a diario, en donde llegan a exagerar datos como es el tamaño del producto.

En este sentido las hamburguesas de las principales cadenas de comida rápida se llevan el primer lugar, ¿o alguna vez te ha tocado una tan apetitosa como la de la imagen?

Publicitar basándose en beneficios otorgados graciosamente por el proveedor, lo cual es una obligación legal…

En estos casos el proveedor hacer creer al consumidor que le brinda algún beneficio, o servicio, “extra” que sólo le dará este por su propia voluntad, cuando en realidad se está haciendo mención a una obligación impuesta por la ley.

En estos casos de publicidad engañosa nos solemos encontrar con las empresas de telefonía celular, en donde te venden las posibilidades de migrar de empresa, o de devolver un producto que ha sido comprado a distancia.

Referencias
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