Uno de los elementos que tienen mayor influencia en la velocidad de las páginas web son las imágenes.
Sin embargo, en la actualidad, es casi imposible encontrar un sitio que no cuente si quiera con una imagen, puesto que ofrecer contenido visual de calidad para el usuario es muy efectivo al momento de querer generar impacto.
Sin embargo, siempre que pongamos una imagen debemos pensar que esta tiene la capacidad de afectar de forma negativa la velocidad del sitio web, por lo que siempre se recomienda hacerlo de manera inteligente. Y la mejor opción que tienes es el pasar a optimizarlas.
Shopify nos cuenta que un segundo más en la velocidad de carga de tu sitio puede significar un 7% menos de conversión, pero si se da el caso de que hubiese un segundo menos esto llevaría a un 27% más de conversión. Son datos en los que, sin duda alguna, hay que pensar.
Desde el momento en el que entiendes que un usuario espera que la página web a la que ha hecho clic cargue de forma casi automática al abrirla entenderás la importancia del cómo afectan las imágenes la velocidad de carga de un sitio web y harás algo al respecto.
Cuando no optimizamos las imágenes estas quedan en su forma más pesada, lo que lleva a que se necesiten más datos para poder abrir dicho sitio web, que podría llevarlo de 5 segundos a unos 20, o más, dependiendo del tamaño del archivo que le hemos agregado.
Lo que haces cuando pasas a optimizar tus imágenes es colocarlas de la forma más liviana posible, haciendo que tu sitio web tenga una velocidad de carga mucho mayor y genere una mejor experiencia para el usuario que, quizá, no tiene mucho tiempo para esperar que la misma cargue a su totalidad.